La odontología bajo la mirada de una mujer

Compartir
Dra. María del Pilar Martín Santiago, miembro de Amudenes, Widia y Women in Dentistry, Women Dentists Worldwide.
Dra. María del Pilar Martín Santiago, miembro de Amudenes, Widia y Women in Dentistry, Women Dentists Worldwide.

Autora: Dra. María del Pilar Martín Santiago, miembro de Amudenes, Widia y Women in Dentistry, Women Dentists Worldwide

Ser mujer y dentista y haber vivido la odontología del siglo XX y del XXI, nos ha permitido ser observadoras de un importante cambio, pasando de ser una profesión masculina a una actividad donde el número de mujeres que se incorporaba era cada vez más creciente, hasta el punto que se producía una inversión en los porcentajes de hombres y mujeres. Era pues evidente, el fenómeno que anunciábamos en Amudenes, en 1996, la profesión se encontraba con que las mujeres eran mayoría en las facultades de Odontología y crecía exponencialmente el número de licenciadas.

La situación de la odontología en el tiempo ha cambiado de manera considerable y los cambios que se avecinan por los avances sociales y tecnológicos supondrán un cambio radical en el modo de ser y de actuar como profesionales de la salud oral en este siglo XXI y en ese marco ineludible nos encontramos las mujeres dentistas de este siglo.

Una mirada en el espejo del tiempo, nos permite viajar por la historia fascinante que ha dejado pliegos esparcidos de la impronta de la mujer en las Ciencias de la Salud. Las conocidas como Saludadoras, aquellas que daban la Salud a los enfermos, o Hechiceras, Magas, Hadas, Acestórides "Médicas", Chamanas, Meigas, Remedieiras, Pharmaceuticas, Lavandeiras, Encantarias, Lamias, Náyades, Iatrois "Médicas", Curas, Kurades, Goniades, Anigridas, Esfragítidas, Ninfas Melias, Epimelíadas, Epimeletas, Melíadas, Perimélidas... nuestras más ancestrales precursoras, de las que destacaría a las curas o Kurades por la derivación que ha supuesto este nombre en nuestros días, ya que actualmente tiene connotaciones masculinas, pero en su origen era femenino, estando como sabemos excluidas las mujeres de ser curas, así como las conocidas como las Médicas, que eran las sacerdotisas de la Diosa Atenea Médica y que evidencian su existencia antes de la apropiación patriarcal de la profesión. Remontándonos a los comienzos de las civilizaciones, entroncamos con la propia Madre Tierra, Gaia, Gea, Gaea o Gaya que ya era venerada desde el Neolítico. Estas sanadoras eran las que conocían las hierbas medicinales y las que sabían transformarlas en bálsamos y preparados medicinales. Las Diosas griegas Panacea e Higea, eran invocadas por los médicos en el juramento hipocrático (Hipócrates, 460 AC), señal de que eran anteriores.
En el Juramento Hipocrático utilizado en Odontología se nombra a las diosas Hygiea y Panacea, lo que da idea de la importancia de estas divinidades: “JURO Por Apolo, médico, por Esculapio, Hygiea, Panacea y por todos los dioses, diosas y a Santa Apolonia patrona de los odontólogos, quienes pongo por testigos de la observancia del siguiente juramento, que me obligo a cumplir lo que ofrezco con toda mi fuerza y voluntad.” Todas ellas, fueron la inspiración que motivó que en 1800 Maria Rajoo abriera la puerta para las mujeres dentistas y avanzáramos a comienzos del siglo XIX en nuestra sociedad católica, de familias numerosas, con un papel de la mujer predominantemente como madre y esposa, encargada de ayudar a escalar a su marido, pero permaneciendo ella siempre a la sombra, nos ayudará a entender qué dificultades tenía la mujer para acceder a este tipo de profesiones. No podemos olvidar que estaba prohibida la entrada a muchas universidades y que existía el dicho popular “la mujer carece de músculos y resuellos para ejercer la profesión de dentista”, evidenciando que la labor fundamental era la de extraer dientes. Y remontándonos más lejos, la creencia que el mismo Aristóteles planteó sobre que las mujeres y eunucos teníamos menos dientes que los hombres; hecho que también afirmó Plinio: y que durante algunos siglos se mantuvo sin que, a ninguna autoridad sanitaria, se le ocurriera simplemente abrir la boca y contar el número de piezas dentales que teníamos. Son ejemplo, de las estupideces humanas que hemos padecido las mujeres a lo largo de la historia.

Por ello, cobra mayor relevancia la historia de estas mujeres que en tiempos difíciles se enfrentaron a todo y emprendieron el camino de una profesión reservada a los varones; y son ellas, nuestra inspiración, para tomar la antorcha y continuar el camino de la evolución como mujeres profesionales. Desde que se creó la profesión de "Odontólogo" en 1901, hasta el año de 1915, tan sólo 3 mujeres obtuvieron el título que las capacitaba para trabajar como Odontólogas. En el curso académico de 1995-96, cuando se crea AMUDENES se matriculan en la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid en el primer año 87 mujeres y 18 varones. En el año 2000, en España de 17.538 dentistas, 6.492 eran mujeres y 11.046 eran varones. Insignes mujeres de Amudenes como Delia Padrón, Gladys Gómez, Margarita Puyal, Judith Gelfo, Amelia Ballina, Belkys Hernández y tantas otras contribuyeron a esta página de nuestra historia.

FOTO: FDI.
FOTO: FDI.

A principios del siglo XXI, en el año 2005, una mujer dentista de Bélgica, Michèle Aerden, entraría en los anales de la historia como la primera mujer dentista en ostentar el cargo de Presidenta de la FDI. Federación Dental Internacional. Esta mujer valiente creó y organizó el grupo Women in Dentistry de la FDI. Lo que hoy se conoce como FDI Women Dentists Worldwide. En estos grupos de trabajo participaron mujeres dentistas de todo el Mundo, por lo que pudimos intercambiar datos, conocimientos y perspectivas de la mujer en esta profesión en los diferentes países que conforman el planeta.

En 2018 se fundó Women in Dentistry Iberoamerica (Widia), donde destacan mujeres de toda Iberoamérica; Carolina Benítez, Loreto Ortiz, Victoria Palazuelos, Patricia Galván, Mónica Ponce, Isabel Silva, Ángela Domínguez, Laura Anguiano, Claudia Corea, Yazmín Vivian, Yazmín de León, Martha Liliana Rincón,…. y otras tantas que se han unido a este imparable mundo de las Mujeres Dentistas.

La pregunta que pretendemos abordar hoy, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, es si este cambio ha estado acompañado de hechos positivos para los hombres y mujeres que nos dedicamos a esta profesión. Para ello, es preciso volver nuestra mirada al espejo del tiempo, pues este dimensiona todo con un sosiego y madurez, necesarios para afrontar estas diatribas.

En 1995 cuando nació la Asociación de Mujeres Dentistas de España (Amudenes), nos preocupamos por estudiar el fenómeno de la feminización en la odontología española y a nivel mundial; fueron muchos hombres y mujeres los que colaboraron en esta iniciativa; pues teníamos claro que era necesario ejercer este estudio para afrontar con perspectiva qué era mejor para la profesión, qué necesitábamos valorar, medir, complementar para optimizar la posición de la odontología en la sociedad de ese tiempo. Y lo hicimos, como era necesario, contando con todos, hombres y mujeres. Muchas eran hijas, hermanas, esposas, madres, familiares de dentistas. Nos gustaba decir que queríamos compartir el cielo y la tierra con nuestros colegas. Nuestras actividades e iniciativas fueron privadas y era difícil tener apoyo institucional. Nadie nos propuso ni se apoyó la creación de un departamento para gestionar estas demandas.

Si, bien los Institutos de la Mujer nos apoyaron, ésta fue de una manera tímida, pues de siempre, los dentistas hombre o mujer, eramos un colectivo considerado privilegiado y las mujeres dentistas también heredamos estas reliquias que nos frenaba en la lucha de nuestros derechos constitucionales. De modo que también tuvimos muchos escollos por parte de colegas de ambos sexos que no nos apoyaron y se tradujo que desde el punto de vista de la Organización Colegial no conseguimos atraer a las autoridades Odontológicas y su acercamiento fue muy limitado.

La institución a nivel mundial que apoyó la iniciativa de sus mujeres fue la FDI y hoy día continúan con su apoyo. En ella, se ha creado la sección Women in Dentistry, presente en todos los acontecimientos a nivel mundial que genera esta ilustre institución. No cabe duda, el apoyo prestado por la Dra. Michèle Aerden, primera mujer presidente de la FDI en toda su historia, fue fundamental.

El mundo de la empresa fue muy distinto y en aquel, nuestro primer Congreso, participaron muchas casas comerciales que reconocían que las cosas estaban cambiando. De hecho, fruto de aquellas conversaciones y de los trabajos presentados por mujeres sobre ergonomía en la clínica dental para hombres y mujeres, se vio la necesidad de cambiar medidas, proporciones y cómo no, los diseños estéticos de las unidades dentales. Hablábamos matemáticamente de la distancia brazo-sillón, altura de los taburetes y formas en silla de montar, no eran apreciaciones banales; nuestra anatomía era diferente y necesitábamos adaptaciones a ella. Tuve la oportunidad de presentar en Sidney (Australia) en 2003 una conferencia sobre lesiones músculo-esqueléticas de las mujeres dentistas en el ejercicio de su profesión, con el título “las mujeres dentistas, con la odontología a la espalda”, donde abordábamos estos aspectos. Hoy día, observamos en las grandes ferias internacionales de Colonia, Nueva York o París, que todos estos aspectos están presentes en los diseños de toda la aparatología dental disponible.

Conseguimos editar dos libros sobre la Presencia de la Mujer en la Odontología española, donde colaboraron los Dres. Julio González Iglesias, Javier Sanz, Luis Cabeza Ferrer, la Dra. Michèle Aerden y yo misma con el apoyo de las mujeres de Amudenes. También realizamos la primera encuesta socio-profesional sobre hombres y mujeres dentistas, donde pudimos apreciar el perfil de la mujer en odontología, sus preferencias de especialidad, sus problemas para asistir a los cursos de formación, problemas para conciliar la vida laboral y familiar, si trabajaban para otros, las limitaciones del sistema de autónomos, la no protección de la maternidad, etc.

X Aniversario de Amudenes. FOTO: Amudenes
X Aniversario de Amudenes. FOTO: Amudenes

Quedaba claro que la presencia de las mujeres era cada vez más importante en las facultades de Odontología; sin embargo, nuestra impronta en los puestos de Dirección y decisión en las distintas organizaciones Colegiales y Sociedades era mínima. No había existido una sola mujer presidenta de un colegio de Dentistas, hasta que Navarra nombró a Beatriz Lahoz.

En ese entonces, nuestra presencia en los Congresos era inferior al 12% y en aspectos organizativos éramos principalmente las encargadas de actos sociales y programa de acompañantes. Esto afortunadamente ha cambiado. Por supuesto que siempre ha habido excelentes mujeres profesionales que han brillado con luz propia, pero eran muy pocas. Perder ese gran potencial de las mujeres dentistas es algo que la profesión no se podía permitir pues teníamos que conseguir grandes logros para terminar de salir del ostracismo profesional y social en que nos encontrábamos y para unirnos con fuerza en todas las luchas que intentaban dañar al colectivo de dentistas españoles en todos los aspectos. Esto precisaba crucialmente que las mujeres aportáramos nuestro arsenal de conocimientos, energía, actitudes y responsabilidades para el cambio necesario dentro de nuestra propia profesión. El cambio de la odontología, como la conocíamos, se estaba gestando, y las actitudes no evolutivas darían un vuelco negativo en un futuro no muy lejano. La irrupción de la alta tecnología, los nuevos criterios empresariales y las necesidades Sociales deberían haberse valorado y las mujeres dentistas, habríamos sido un motor fundamental para ese cambio, pero nuestra voz estaba siendo silenciada. Nuestras demandas no eran atendidas ni por nuestros estamentos ni por la vida política. Ser mujer dentista y afrontar la aventura empresarial sola, sin casi apoyos, con una vida familiar compleja por los horarios desmedidos, las dificultades para la maternidad y para la asistencia frecuente a la formación continuada, nos arrebataba nuestros tiempos y energías para otros menesteres, como la participación colegial.

Actualmente sigue siendo muy baja nuestra participación en los estamentos sociales, universitarios y políticos de nuestra profesión, si bien, ha aumentado el número con respecto a 1996. Pero son pocas mujeres catedráticas o altos cargos colegiales, sociales o políticos.

A nuestros trabajos se suman el estudio de Domínguez de 2012, sobre la presencia de las mujeres en los órganos de dirección de los Colegios Profesionales, que extrae conclusiones similares a las nuestras y afirman que la implantación de la Ley para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres no ha conseguido cambios significativos en la presencia equilibrada de mujeres y hombres en los cargos de responsabilidad de los colegios profesionales sanitarios, a pesar de tratarse de colectivos feminizados y plantean que es de necesidad implementar acciones positivas que favorezcan la paridad en puestos de poder, ya que la propia dinámica social de una mayor incorporación de las mujeres en todos los sectores de la actividad no es suficiente para lograr dicho objetivo. Menacho y cols, en Andalucía, también aportan datos similares.

Queda claro pues, que son necesarias otras estrategias para que las mujeres podamos incorporarnos a la vida representativa de nuestros Estamentos. Pero, ¿por qué siguen existiendo estos techos de cristal, estas brechas? La reflexión debe venir de la mano de qué realidad tenemos actualmente en nuestro país.

El Consejo General de Dentistas apunta en 2018 que los datos demográficos más significativos de nuestra profesión, revelan que a 31 de diciembre de 2017 estaban colegiados en el país 36.689 dentistas, 976 más que el año anterior. El 55,8% de ellos son mujeres (20.471) y el 44,2% son hombres (16.218). El promedio de edad se sitúa en los 41 años. De todos ellos, el 61% cuenta con menos de 45 años y el 36% son médicos estomatólogos, mientras que el 64% son odontólogos. Anualmente se gradúan 1.750 nuevos profesionales, convirtiendo a España en el mayor productor de dentistas de la Unión Europea. A fecha de 2019, el número de dentistas en España es de 38.026, de modo que, aceptando el nuevo término acuñado por la Real Academia Española de la lengua, el número de doctores del área bucal, sigue creciendo con la media de 2017 y continua imparable el aumento del número de féminas que ya superamos el 56%.

La situación de plétora profesional es definida por los especialistas como «preocupante», al estar originando una sobreproducción de profesionales, lo que lleva a subempleo, paro y emigración masiva de jóvenes recién graduados. Por supuesto, esta plétora incide en un momento en que la presencia de la mujer es mayor numéricamente e indudablemente conlleva a situaciones de pobreza profesional en todos los aspectos. Se suma a esto lo que implica ser autónomo en España, la dificultad para acceder a tipos de préstamos e hipotecas que les permitan poner en marcha una clínica dental convencional y a la irrupción de nuevos modelos empresariales, donde las mujeres dentistas se incorporan, muchas de ellas en situación de precariedad.

Lo cierto es que las cosas se han complicado aún más, pues los hombres y las mujeres dentistas habíamos conseguido cambiar la antigua fisonomía con la que era asociada nuestra tarea, como una trabajo rudo, de fuerza, relacionado con el dolor y meramente reparativo, sin grandes connotaciones científicas por una visión de nuestra profesión en pleno siglo XXI, con una imagen más tecnológica, con mayor contenido científico, menos reparativos y más integrativos, con el conocimiento profundo de las importantes implicaciones de la salud oral en el resto de nuestro cuerpo y por supuesto con una profesión de alta precisión con conceptos de mínimamente invasiva y con estándares funcionales y estéticos de alto nivel. La profesión al completo se había entregado a la tarea de formarse en una odontología de alta calidad y con aplicaciones de las nuevas tecnologías digitales, láser, diagnóstico por imagen… Y todo ello costeado por nosotros mismos, sin ningún apoyo estatal a la formación continuada y a la adquisición de estos costosos sistemas. Habíamos devuelto la confianza en una profesión que había trabajado duro por cambiar su imagen del siglo XX en una profesión de alta calidad con cotas de participación más altas, humanizándose y preparándose para una atención más psicológica, con manejo del comportamiento en niños o adultos temerosos, colaborando con los proyectos del Sistema Social de Salud, con los Padican (Programa de Atención Dental Infantil de Canarias) a nivel estatal y con los Ayuntamientos y Cabildo apoyando la rehabilitación de pacientes sin recursos. Amén de nuestras participaciones personales en organizaciones varias para colaborar en países en desarrollo o ONGs, aldeas infantiles…etc. Hemos dicho en cientos de ocasiones que se amplíen las prestaciones de la Seguridad Social o Servicios Nacionales de Salud porque es necesario para la población y para los jóvenes dentistas que se enfrentan al mundo laboral. Pero nuestros dirigentes están ocupados en otros lares y es fácil decir que los dentistas no queremos que se amplíen las prestaciones de salud oral. Muy al contrario, pensamos que estamos por detrás de otros países europeos que ya las han incorporado hace muchos años y quizás estas políticas habrían sido un freno a las ansias expansionistas del mercadeo dental. Para las mujeres habría supuesto la entrada a puestos dignos de trabajo y a la Sociedad, a un incremento de la demanda de Servicios Dentales asumidos por el Plan Nacional de Salud.

La realidad es que actualmente el panorama de la odontología española está transformándose en una lucha contra reloj por conseguir cotas de mercado al precio que sea y se anuncian en televisión junto a los perfumes y supermercados, con anuncios de baratos, gratuitos, te regalan dos por uno y con garantía de por vida… En fin, publicidad engañosa que no permite al usuario controlar la calidad de los materiales, permite el abuso de sobre-tratamientos (éstos ya fueron mencionados en Inglaterra cuando se pasó a pagar por acto médico), las radiografías gratuitas que no son propiedad del paciente, el pago total anticipado de los tratamientos, la formación de los profesionales contratados (pues cambian continuamente)…

Esto nos ha llevado a situaciones de blanqueo de capitales (extraño que, siendo los servicios tan baratos, generen tanto capital para permitir costosos anuncios en los medios sociales y en la televisión y facilidades para generar tantos activos...), cierres de franquicias dejando a los pacientes sin continuidad de sus tratamientos ya pagados, contratos de dentistas, higienistas...en situaciones precarias…etc.

Y esta realidad que nos golpea a todos se ha producido sin que las instituciones, la política y la sociedad tengan algún control. Y es esta situación, en la que nos encontramos las mujeres del siglo XXI, las que hace más de 30 años que empezamos y las jóvenes que se incorporan al mundo laboral. Unas pensando en cerrar sus clínicas por la imposibilidad de mantenerlas y otras pensando en emigrar para conseguir puestos dignos de trabajo, pues hoy abrir una sencilla consulta dental de modo individual es muy difícil. De modo que, ante este panorama, donde peligra la supervivencia personal y familiar, es difícil comprometerse con nada. Tenemos claro que esto afecta a los jóvenes dentistas hombres y mujeres, pero tiene implicaciones propias en el mundo laboral y personal de las mujeres.

Por supuesto, cuando uno está ante la posibilidad de hacer una crítica política ante la situación de la odontología actual, también tenemos que estar dispuestos a la autocrítica, pues ambas acciones nos permiten visualizar la realidad y afrontar los retos que debemos afrontar en pos de una odontología digna para todos. Hemos sido desde el punto de vista Institucional, un gremio muy cerrado. Nos ha costado buscar medios de diálogo con todas las estructuras implicadas en la salud bucodental. Los ostracismos, los silencios o las voces altas no han servido para nada bueno, salvo para separarnos y aislarnos de la Sociedad. Así hemos afrontado las necesidades de los colegas que venían a homologar hace más de 30 años, las peticiones de las mujeres, los jóvenes, las relaciones protésicos-dentistas, los colegas que querían incorporar nuevas estrategias de tratamientos más biológicos, etc. Aquellas imágenes, afortunadamente lejanas, que dibujaban dentistas en tiendas de hechiceros o haciendo señales de humo, no eran los canales adecuados para el diálogo que exigían los cambios de los tiempos; y ya conocemos el dicho: divide y vencerás… Y eso es parte de lo que nos ha pasado. Nuestra figura se ha relacionado con disputas para mantener la hegemonía o los privilegios de antaño y no por un sector sanitario motivado en alcanzar la mejor atención para los españoles. La falta de unión nos ha minado las fuerzas y recursos que eran necesarios para otros menesteres, como empoderarnos de la vigilancia de una adecuada atención bucal en España, de alta calidad, la creación de normativas y leyes para proteger a la ciudadanía, la falta de diálogo y de iniciativas para presentar a los distintos gobiernos, iniciativas para diseñar programas efectivos de control de calidad de la atención bucodental en España. Necesidad de controlar qué materiales se estaban aplicando en los servicios sanitarios para nuestra población, qué normativas estaban aplicando la OMS, la FDI y otros organismos internacionales sobre el uso por ejemplo, de la amalgama en niños y embarazadas, qué leyes sabíamos iban a ser inminentes en todo el planeta sobre el control de tóxicos, qué implicaba nuestro compromiso con el planeta que queríamos dejar a nuestros hijos o la atención a personas con discapacidades, o la aparición de síndromes de sensibilidad a diferentes materiales, etc. Para mí fue doloroso escuchar eso es idiopático o psicológico, palabras escuchadas antaño ante cuadros médicos en mujeres que se achacaban a nuestra debilidad hormonal o neurológica, que permitió que algunos nos exhibieran en congresos médicos como atracciones de circo. Cuando hoy día existen simples analíticas y estudios genéticos que demuestran que tales patologías y desordenes inmunitarios existen. Esconder la cabeza como el avestruz nunca ha sido buena estrategia.

Por supuesto, las mujeres debemos implicarnos más, si queremos que las cosas cambien, pues quejarse solo, no hace camino. Ese análisis de autorreflexión y autocrítica nos debe obligar a comprometernos más con las instituciones, organismos y sociedades; necesitamos hacer más esfuerzos para conseguir cotas de mayor igualdad para el futuro y dejar para nuestras sucesoras campos más fértiles.

Pero no cabe duda, que, por otro lado, es inadmisible el descontrol en España, por parte de las autoridades sanitarias, en cuanto a la implantación de diferentes mercados de tratamientos dentales. La falta de previsión y de Estudio del impacto de estos centros en la Salud Bucodental de la población y en la falta de protección de los profesionales que trabajan para ellas en condiciones laborales inadmisibles que no garantizan la seguridad de los profesionales y pacientes, que utilizan publicidad engañosa y sobretratamientos con fines exclusivamente económicos. Han puesto en evidencia que aun perteneciendo a Europa, nuestro comportamiento dista de países avanzados como Alemania, Suecia, Holanda… donde a cualquier empresa del Sector de la Salud que se va a implantar en el país, se le exige un control por parte de las autoridades sanitarias en cuanto a control de calidad de los tratamientos, materiales, tecnología, precios…etc para proveer una atención de calidad para sus ciudadanos y una garantía de seguimiento de dichos tratamientos, así como control en la viabilidad de las empresas para no dejar a los ciudadanos y profesionales desprotegidos y para no permitir la competencia desleal. Tengamos en cuenta que, en España, cualquier empresario puede montar una clínica dental, sin tener control por parte de ningún dentista titulado. Ellos simplemente contratan dentistas, y por lo que se observa, jóvenes licenciados que se ven abocados a esto por la actual situación laboral en España. No me gusta generalizar, pues existen siempre profesionales en cualquier tipo de clínica cuyo trabajo es correcto, pero a la realidad nos remitimos de la ingente cantidad de irregularidades, denuncias… que se han incrementado exponencialmente en la profesión.

Por último, la vorágine política contra las llamadas “pseudociencias”, como si una caza de brujas se tratase; y se mete en el saco a licenciados Universitarios de diferentes especialidades, barajeras, “esteleros” … Cuando en mi opinión, lo correcto habría sido plantear la Necesidad de un Control tanto de las llamadas Ciencias complementarias como de las Convencionales, pues ambas están sujetas a posibilidades de abusos o degeneración; léase, los acuerdos económicos con multinacionales, las faltas de control de postoperatorios, anestesias…etc. Todo debe ser mejorado y controlado de acuerdo a Derecho.

Esta situación no favorece en absoluto que las mujeres dentistas se sientan motivadas para participar en la vida colegiada. Están soportando las cargas familiares, el sistema de autónomos en precario, la maternidad y la vida personal en condiciones aún peores que hace unas décadas. Obligadas muchas de ellas al uso de un falso autónomo y con poco respaldo o apoyo si se complican los casos clínicos por el modo en que se manejan en muchos centros de negocios dentales, pues a eso se suma, los timos en los Seguros de Responsabilidad Civil y sus letras pequeñas, que dejan al descubierto que profesionales y pacientes quedan desprotegidos ante otro negocio que se ceba con la profesión. Ya que prima el factor económico de la empresa que las necesidades para una actuación correcta, como son medios, formación, tiempos adecuados, etc. Muchas se ven obligadas a trabajar más horas de la adecuadas para poder llegar a un sueldo mínimo.

Por tanto, qué pretendemos las mujeres a esta altura de este siglo; en primer lugar, que se respete nuestra voz, que se nos escuche, que se nos de visibilidad y reconocimiento a nuestra labor. Ya está bien lo de la cantinela: “somos iguales”. La profesión necesita hombres y mujeres dentistas preparados para afrontar estos momentos de dureza extrema de nuestra profesión. No pretendemos ni superar a los hombres, ni aniquilarlos. Somos simplemente aliados en esta difícil situación; pero necesitamos espacios y tiempos y compromiso de la colegiación para junto a nosotras conseguir mayor participación de nuestras mujeres en todos los ámbitos, no podemos permitirnos perder este enorme arsenal de energía y capacidades que las mujeres están aportando a la odontología moderna.

La realidad es recalcitrante, las mujeres dentistas hemos realizado un esfuerzo personal y profesional para compatibilizar nuestro trabajo y la vida familiar y lo hemos hecho en solitario; necesitamos apoyos institucionales, recursos y medidas para poder conseguir más cotas de participación, más facilidades para acceder a la Formación Continuada de calidad donde se tengan en cuenta los factores que no nos permiten acceder a ella con facilidad ( guarderías, apoyo económico, horarios de reuniones no compatibles con la vida escolar y familiar, desplazamiento, tiempo…). Pues si participar en la vida Colegial, Social y Política, implica mayor deterioro de nuestra Calidad de vida, mayores cargas a nuestra vida diaria, será difícil que podamos exigirnos más de lo que hacemos.

En definitiva, las mujeres dentistas del mundo somos hijas de la madre Tierra, de aquella Gran Madre, Gaia, que nos dio origen a todos en el comienzo de los tiempos; y hemos aceptado nuestro destino de ser sanadoras como lo fueron nuestras antecesoras y si conseguimos el apoyo necesario podemos afirmar como dijo Arquímedes, en el año 212- 287 DC: “Dadme un punto de apoyo y moveré el Mundo”. Moveremos este Mundo para conseguir el equilibrio, para compartir con nuestros hombres el cielo y la Tierra que nos ha tocado vivir.

Y también guiándonos por un texto de Whitman:
“La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa...”

Hoy más que nunca siguen vigente aquellas palabras que escribió Sofía Tartilán, en 1877: Queremos una mujer ilustrada, instruida, apta para todo. (...) para nosotras la verdadera emancipación consiste en sacudir el ominoso yugo de la ignorancia, que es el que hoy nos hace esclavas del hombre, de la sociedad, de las preocupaciones y del fanatismo. (...) el primer derecho que debemos conquistar es el de instruirnos, puesto que nuestras cualidades intelectuales son tan aptas para recibir la luz de la verdad y de la ciencia como las del hombre."
No queremos una profesión solo de mujeres dentistas, pues la Historia se escribe hombre a hombre, mujer a mujer, enlazados por el eterno equilibrio entre las energías masculinas y femeninas que mueven e impulsan nuestro Mundo. No tenemos que ser iguales, tenemos que ser tratados como iguales, como manda el mundo democrático y conforme a Derecho; porque hemos luchado para ser considerados países Avanzados y eso exige un compromiso de los hombres y Mujeres que hemos optado por ese camino. Tenemos que conseguir el consenso y equilibrar la balanza, para beneficio de todos. La Profesión saldrá ganando y eso es todo un reto.

Bibliografía

1.-BOE núm. 40, de 15/02/1974.
2.-BOE núm. 209, de 1 de septiembre de 1983, paginas 24034 a 24042.
3.-BOE núm. 68, de 20 de marzo de 1986, paginas 10562 a 1056.
4.-BOE núm. 215, de 8 de septiembre de 1994, páginas 28045 a 28047.
5.-González Iglesias, LIBRO AMUDENES: Introducción al Mundo de la Mujer en la Odontología, mayo 1996, Canarias
6.-BOE núm. 307, de 24 de diciembre de 2001, paginas 49400 a 49425¡
7.-González Iglesias, LIBRO AMUDENES: Las Primeras Mujeres Dentistas de España, 2004
8.-BOE núm. 71, de 23 de marzo de 2007, paginas 12611 a 12645.
9.-.-Gaceta Dental 2009, Entrevista a la Dra. Pilar Martín Santiago. “Creemos en un feminismo moderado donde sólo pretendemos compartir el cielo y la tierra que nos ha tocado vivir”
10.-Infomad DR. 2009. Entrevista a la Dra. Dra. Michèle Aerden. Presidenta de la Federación Dental Internacional (FDI)
11.-Dental Tribune. 2009. Entrevista a la Dra. Michèle Aerden. La profesión está cambiando.
12.-Gaceta Dental 2010. Entrevista a la Dra. Michèle Aerden, presidenta electa de la FDI sobre el Feminismo en odontología
13.-González Iglesias, J. (2010): Mujeres pioneras en la Odontología: nuevas aportaciones. Cap. I. Ring, M. (1989): Historia ilustrada de la Odontología. Ed. Mosby - Doyma Libros S.A., Barcelona.
14.-Gaceta Dental, 2010. Dr. Julio González Iglesias. Los polémicos comienzos profesionales de Doña Polonia Sanz en el Madrid de 1850
15.-.Flores Domínguez, C. (2012): “Feminización en Medicina: liderazgo y academia”. Educ Med.; 15, (191-522) http://www.educmed.net/.Gaceta dental: Industria y profesiones (2010). ISSN 1135-2949.No. 214 (50-71)

16.-Botello-Hermosa, A. et al. (2015): “Presencia de las mujeres en los órganos de dirección de los colegios profesionales del ámbito de la salud en 2015”. Rev. Esp. Salud Pública, No 6. Noviembre-Diciembre; 89: (1-6)
17.-INFOMED DENTAL. Historia de AMUDENES: 1997http://www.infomed.es/amudenes/historia_cont.html
18.-Gaceta Dental, 2018. El Consejo General de Dentistas hace balance de su legislatura con el foco en la profesión y en los pacientes.
19.- 2003- Pilar Martín Santiago. Comunicación Científica “Trastorno musculo-esquelético en mujeres odontólogas en el trabajo”. Congreso FDI. Sidney, Australia.
20.-Conferencia “Promoción de la Lactancia materna en la Comunidad de Nouahdibou”Dra. Pilar Martín Santiago. .Hospital general de Nouadhibou 2004, organizado por la ESSCAN y el Hospital de Nouadhibou. 3 horas. 4 de junio. Nouahdibou. Mauritania.
21.-2004 - Conferencia “Woman Dentist Muskuloeskeleteal Disorders”. Dra. Pilar Martín Santiago. Congreso Internacional de la Asociación Dental de Bucarest. Bucarest, Rumanía.
22.-2004 - Ciclo de Conferencias sobre Profesiones tradicionalmente Masculinas “La Historia no contada “con la conferencia “Historia de las mujeres dentistas: Mujeres diosas de la Salud”.Dra. Pilar Martín Santiago. Noviembre. Albacete. España.
23.-2004 - Conferencia: “África bajo la Mirada de una mujer”.Jornadas de sensibilización en Proyectos de Cooperación Internacional, dirigidos a la Comunidad Universitaria, bajo el lema “La Universidad se acerca a África”. Dra.Pilar Martín Santiago. Jornadas financiadas por el Gobierno de Canarias. Noviembre. Tenerife. España.
24.- 2016 – 15th Congress of the World Federation for Laser Dentistry. Breastfeeding”. Dra.Pilar Martín Santiago. WFLD 2016. 17-19 de Julio. Nagoya, Japón.
25.- Ponente de la FDI, Women in Dentistry. Dra. Pilar Martín Santiago.Argentina. Odontología Pediátrica - Neonatal y Lactancia Materna. 2018

 

 

 

Dejar una respuesta

 

 


  1. Responsable: VERSYS EDICIONES TÉCNICAS, S.L.
  2. Finalidad: Gestionar los comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento.
  4. Destinatarios: Los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de VERSYS EDICIONES TÉCNICAS, S.L., que es la empresa que provee el servicio de alojamiento web a oleorevista.com, dentro de la UE. Puedes ver la política de privacidad de VERSYS EDICIONES TÉCNICAS, S.L. en la siguiente URL:Política de privacidad
  5. Derechos: Por supuesto tienes derecho, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos.